Martínez está inspirado en los pequeños y vibrantes bistrots parisinos, donde la buena cocina, sustentada en buenos productos, son el centro de todo. Ambiente informal y relajado, este lugar ofrece una experiencia casual pero impecable. El menú es una celebración de lo clásico. En Martínez lo que importa es la comida, el producto de calidad y el servicio: la posibilidad de una experiencia auténtica.